A / B / C / D / E /  F / G / H / I / J /  K / L / M / N / O /  P / R / S / T / UV / W / Z

Annual Bibliography of Commonwealth Literature 2007
This paper argues that discourses of love in Ghanaian market literature for youth offer a view into complex negotiations of agency and empowerment. Drawing on Deborah Durham's notion of youth as "social `shifters'" and Francis Nyamnjoh's conception of the "interconnectedness" of agency, I take Ghanaian market literature as one specific case of how African literature for youth foregrounds questions of continuity and change as African societies enter into increasingly complex global relations. In this literature for youth, received notions of love, often constructed out of impressions from American pop and hip hop music, carry new notions of agency that compete with existing "domesticated" forms. Authors like Ike Tandoh and Evelyn Tay employ discourses of love to offer youth alternative avenues for empowerment in a context of socio-economic disenfranchizement. In a creative process of "straddling", this writing both reveals and reproduces the contradictions that obtain in youth configurations of agency.

Biografia del libertador Simon Bolivar, o La independencia

L >> L.C. >> Biografia del libertador Simon Bolivar, o La independencia

Pages:
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7



La Junta envio a Coro y Maracaibo algunos comisionados para tratar con
las autoridades espanolas, y estas los recibieron como traidores, y como
a tales los remitieron sin vacilar un momento a las prisiones de
Puerto-Rico. En vista de semejante atropello, ordeno la Junta que el
marques del Toro partiese al frente de alguna tropa contra la provincia
de Coro; y dicho senor, cumpliendo con lo dispuesto por aquella, situo
por lo pronto su cuartel general en Carora.

Mientras estos sucesos tenian lugar, el coronel Simon Bolivar, investido
de los poderes necesarios por la Junta y acompanado de Luis Lopez
Mendez, se dirigia a Inglaterra para solicitar la proteccion de su
gobierno contra el enemigo comun, en el caso de que este intentara
apoderarse de Venezuela, y al propio tiempo impetrar su mediacion con el
de Espana para que no se turbase la paz y buena armonia que hasta alli
habian existido entre los habitantes de ambos hemisferios.

Aunque Bolivar fue bien recibido por el marques Wellesley, ministro de
Negocios Extranjeros de la Gran-Bretana, solo obtuvo contestaciones
evasivas a causa de la alianza que por aquel tiempo tenian hecha las dos
naciones. Cumplida esta mision, nuestro heroe se hizo a la vela de
regreso para su pais nativo en compania del general Miranda.

Las Cortes generales y extraordinarias de la nacion espanola, instaladas
el 24 de Setiembre en la Isla de Leon, dieron omnimoda facultades al
ministro del Supremo Consejo de Espana e Indias Don Antonio Cortabarria
para que, auxiliado por algunos buques de guerra, las tropas de
Puerto-Rico, Cuba y Cartagena, interviniese en los asuntos de las
colonias; pero con la prevencion de no apelar a la fuerza de las armas
sino en el caso extremo de que los medios de persuasion fuesen de todo
punto esteriles. Para esto debia obrar de acuerdo con el gobernador de
Maracaibo, Don Fernando Miyares, a quien el mismo Cortabarria llevaba el
nombramiento de capitan general de Venezuela.

La junta de Caracas se nego en un principio a reconocer y prestar
obediencia a las Cortes generales; pero luego, accediendo a la opinion
de sus miembros mas respetables, quiso dar una prueba de desinteres
convocando a un Congreso nacional. Hubo por entonces un conato de
sublevacion en sentido de reconocimiento del Consejo de regencia, y
sorprendidos por la Junta, los revoltosos fueron condenados unos a
encierro en las bovedas de Puerto-Cabello y la Guaira, y otros
desterrados a perpetuidad. Entre estos ultimos figuraban los ricos
hermanos peninsulares Don Francisco y Don Manuel Gonzalez y Linares, del
comercio de Caracas.

La noticia de horribles asesinatos perpetrados en Quito en las personas
de varios decididos patriotas, produjo grande indignacion en el pueblo
caraqueno, quien, cercando el palacio de la Junta, pedia la expulsion de
los espanoles y canarios; pero la Junta, decretando se hiciesen honores
funebres a los desgraciados americanos, logro apaciguar el tumulto; y
para evitar la reproduccion de semejantes escandalos y trastornos, la
noche de aquel mismo dia, que era el 24 de Octubre, apreso y expulso a
los que suponia promovedores de disturbios. Estos fueron Jose Maria
Gallegos, Jose Felix Ribas y tres hermanos suyos.

Treinta y cinco dias despues de este acontecimiento, es decir, el 28 de
Noviembre, el ejercito de occidente, al mando de Toro, atacaba a las
tropas de guarnicion en Coro, desalojandolas de un reducto y tomandoles
un canon; y dos dias despues ponia en fuga a las de Miyares, que le
salio al paso en Sabaneta con 800 hombres entre infantes y caballos,
haciendole algunos prisioneros y ganando una pieza de campana. En Carora
dejo de picarles la retaguardia, y despues de guarnecer esta poblacion,
asi como tambien la de Barquisimeto, se retiro a Caracas, donde corria
la noticia de la llegada de Miranda al territorio venezolano.

La Junta que gobernaba en nombre de Fernando VII, creyo que el dar asilo
a tan ardiente republicano seria altamente contradictorio con la
situacion en que se habia colocado, y trato de estorbar el desembarco de
este general, y hasta llego a brindarle con una dependencia diplomatica
a fin de alejarle. Pero el pueblo le tendio su mano protectora,
recibiendole con las mas singulares muestras de respeto y deferencia.
Entonces el gobierno hizo alarde de entusiasmo y le confirio el titulo
de teniente general, mandando que se buscasen y destruyesen todos los
documentos que la anterior administracion formulo contra el buen nombre
de tan distinguido militar y patriota.

De este modo terminaba el ano 1810, preparandose, merced a
acontecimientos que casi nos atreveremos a calificar de providenciales,
la realizacion de los deseos en que ardia el corazon de los venezolanos.




CAPITULO III


Entrada del ano 1811.--Reunion y organizacion de un Congreso.
--Disposiciones adoptadas por esto Cuerpo.--Conspiraciones.--Salida del
general Toro para Valencia.--Nombramiento de Miranda como jefe del
ejercito.--Sus actos.--Constitucion de Venezuela.--La capital del
Estado.--Monteverde.--Sucesos de la epoca y posteriores a la llegada de
este personaje.--Molestar de la causa de Venezuela.--Terremoto.
--Influencia de sus desastres unidos a los de la guerra.--Defeccion de
algunas ciudades.--Suspension de la ley del Estado.--Donativos.--Proyectos
de Miranda.--Elevacion de Bolivar al gobierno de Puerto-Cabello.--Esfuerzos
inutiles.--Escenas sangrientos.--Descredito de Miranda.--Ofrecimientos
esteriles.--Derrota del Dictador.--Bandolerismo.--Inminente peligro de
Bolivar y su viaje a la Guaira.--Proposiciones de armisticio.--
Capitulaciones.--Monteverde se hace dueno del pais.



Inaugurabase el ano 1811 con el bloqueo de las provincias venezolanas,
bloqueo que Cortabarria mandaba ejecutar en cumplimiento de un decreto
de la regencia, mientras que la junta, fiel a su convocatoria, llevaba a
cabo la reunion del aplazado Congreso. Conforme a lo dispuesto por ella
debia constar de cuarenta y cuatro diputados.

El 2 de Marzo era el dia senalado para la reunion, la cual debia
verificarse en la capital, donde aquel alto cuerpo quedo instalado,
formando una Camara, comun e indivisa, compuesta de respetables
patricios enviados por las provincias de Barcelona, Varinas, Caracas,
Cumana, Margarita, Merida y Trujillo. Entre sus dignos miembros
figuraban el general Miranda, el marques del Toro, Francisco Javier
Ustariz, Lino Clemente, Martin Tovar, Juan German Roscio, Antonio
Nicolas Briceno, Francisco Javier Yanes y otros varios.

Despues de haber organizado su servicio; el Congreso nombro tres
individuos encargados de ejercer el poder ejecutivo, y otros tres como
suplentes para los casos necesarios de ausencia o enfermedad de los
primeros, que fueron los senores Baltasar Padron, jurisconsulto
acreditado; Juan Escalona, oficial de milicias elevado a la clase de
coronel por la Junta Suprema, y Cristobal Mendoza, que ejercia de
abogado. Ademas establecio un Consejo Consultor.

Uno de los acuerdos mas importantes del Cuerpo Legislativo fue el de la
sancion de la famosa acta, por la cual se declaraba que las provincias
de Venezuela en el representadas, formarian en lo sucesivo una
Confederacion de Estados libres e independientes, con absoluta
separacion de Espana. Cada uno de estos podria darse la forma de
gobierno que mas le conviniera, conforme a la voluntad de sus pueblos.

Pronto se hicieron sentir algunos movimientos revolucionarios,
promovidos por los agentes de Cortabarria, que fueron sofocados por las
fuerzas del gobierno, y condenadas a la ultima pena por sus tribunales
las personas que aparecian como autoras de la rebelion. Pero una
peligrosa sublevacion estallo en Valencia, donde los revoltosos,
desconociendo la autoridad del Congreso, proclamaron la legitimidad de
Fernando VII.

El general Toro volo a reprimirla, logrando en un principio desalojar al
enemigo de sus puestos avanzados, y concluyendo por ser rechazado a su
vez hasta Maracay, desde cuyo punto envio emisarios a Caracas para que
le auxiliaran con tropas de refuerzo. El gobierno entonces nombro a
Miranda general en jefe del ejercito; marcho este contra los espanoles y
les obligo a capitular, entrando en la ciudad sublevada el 13 de Julio.
Pero por falta de la precaucion necesaria los vencidos, que habian
conservado armas y municiones, saliendo de sus cuarteles cayeron sobre
las tropas de Miranda, llevandolas en precipitada fuga hasta Guaraca.

Despues de un hecho tan poco noble, Miranda, en animo de tomar venganza,
allego nuevas fuerzas y en los dias 12 y 15 de Agosto, reducidos los
espanoles al ultimo extremo, se rindieron a discrecion por haberles sido
rechazadas cuantas proposiciones de capitulacion habian presentado. Los
prisioneros fueron condenados a muerte por los tribunales, pena que el
Congreso determino se conmutara por otras.

Formulada, discutida y sancionada la Constitucion federal de las siete
provincias venezolanas, se publico el decreto en 21 de Diciembre.
Reconociase como base el sistema representativo, residiendo la soberania
en el pueblo; dividiase el poder en legislativo, ejecutivo y judicial,
formando cuerpos independientes entre si; garantizabase el derecho
popular y la inviolabilidad de domicilio; proscribiase para siempre el
uso de la tortura y el fuero personal, y ninguna sentencia pronunciada
por traicion contra el Estado tendria caracter difamatorio para los
hijos del reo; aboliase la trata de negros y los indios eran igualados
a los demas venezolanos en derechos y deberes: desarrollabase la
instruccion publica; extinguianse los titulos de nobleza hereditarios,
asi como toda calificacion degradante de raza y, por ultimo, quedaba
adoptado el pabellon amarillo, azul y rojo, enarbolado por Miranda
cuando su expedicion de 1806, considerandolo como distintivo de la
federacion.

La ciudad de Valencia fue declarada despues como capital del Estado; y
el Congreso suspendio sus tareas el 15 de Febrero de 1812, aplazando su
proxima reunion para el 1 deg. de Marzo, no sin haber antes de disolverse
ordenado guarnecer la margen izquierda del Orinoco para colocarse a la
defensiva.

Desde esta fecha hasta la llegada del capitan de fragata Domingo
Monteverde, natural de Canarias y al servicio de Espana, hubo algunos
encuentros, prosperos unos y adversos otros, entre las tropas federales
mandadas por los coroneles Francisco Gonzalez y Moreno, Manuel Villapol
y Francisco Sola y las espanolas; estos combates tuvieron lugar en Santa
Cruz de la Soledad, en las aguas entre el cano de Macareo y el de
Pedernales, en Barrancas, en Lorondo y en Angostura, donde, despues de
un grave descalabro en que Villapol tuvo que fortificarse en Maturin
para salvar su gente, Moreno y Sola desaparecieron, dejando sus soldados
en el mas criminal abandono y a merced del enemigo.

Monteverde llego a Coro en compania del brigadier Don Juan Manuel
Cagigal y otros jefes militares, llevando consigo dinero, armas y demas
necesario para hacer la guerra a las provincias sublevadas; y desde este
momento los patriotas, no por falta de valor y decision sino a causa del
menor numero, fueron estrechados y acosados con mayor actividad
cada dia.

El 15 de Marzo protegia Monteverde la revolucion que en Liquisique
acaudillaba deslealmente el indio Reyes Vargas, que sin grandes
merecimientos habia recibido el nombramiento de capitan del gobierno de
Venezuela; y a los seis dias de esta defeccion los patriotas, a quien
una grave dolencia privaba de su jefe el comandante Gil, eran derrotados
completamente en Carora.

La causa de la independencia principiaba a perder terreno en Venezuela,
viniendo un sacudimiento momentaneo de la naturaleza a juntarse con los
de la guerra. El 28 de Marzo, dia de Jueves Santo, a las cuatro de la
tarde, un espantoso terremoto destruyo la mayor parte de Caracas,
sepultando millares de habitantes bajo sus minas. Igual desgracia
afligio a la Guaira, Barquisimeto, San Felipe, Merida y otras
poblaciones, en las que, asi como en la primera, perecieron gran numero
de voluntarios al servicio de la Confederacion. No faltaron adeptos al
antiguo regimen que hicieran correr la voz de que semejante natural
suceso era un castigo del cielo, puesto que venia a cumplirse
precisamente en el dia mismo en que dos anos antes la revolucion habia
depuesto y desterrado a las autoridades espanolas.

Este acontecimiento, unido a los desastres que la guerra hacia sentir a
los pueblos, no dejo de influir en favor de la regencia, cuyas armas,
guiadas por el general Monteverde, se presentaban favorecidas por la
fortuna en todas partes y ocupaban la arruinada ciudad de Barquisimeto
el 7 de Abril. Alli se detuvo su jefe algunos dias desenterrando
pertrechos y armamentos, reclutando gente y dando acogida a algunas
partidas que con sus oficiales desertaron de las filas republicanas. El
dia 25 batia cerca de San Carlos al coronel Miguel Ustariz, bajo cuyas
ordenes puso Jalon cerca de 1.400 hombres. En lo mas encarnizado de la
pelea, y cuando el triunfo estaba aun indeciso, el escuadron de Pao se
paso a los realistas dandoles la victoria. Casi todos los soldados de
Venezuela que habian tomado parte en la accion cayeron en el campo de
batalla; y, con los pocos que se quedaban, Ustariz se refugio
en Valencia.

Merida, Trujillo y otras poblaciones de la parte occidental fueron
declarandose por el invasor, que se disponia a proseguir su marcha; y en
tan tristes circunstancias la idea de la dictadura vino a apoderarse del
animo de los leales. El poder trato de realizarla delegando todas sus
facultades en el marques del Toro, quien rehuso esta distincion;
entonces fue puesta la suerte de la santa causa en manos de Miranda;
este no tuvo dificultad en admitir el alto cargo y peligrosa confianza
con el titulo de Generalisimo, por juzgarlo menos pretencioso y mas
modesto que el de dictador.

La Constitucion, promulgada aun no hacia tres meses, quedo en suspenso
de este modo; y mientras que el jefe absoluto fijaba su cuartel general
en Maracay, y en Varinas se juntaba una fuerza considerable de
caballeria, y salian emisarios en busca de hombres, buques y
subsistencias, Ustariz, elevado al cargo de gobernador de Valencia, se
veia abandonado de sus tropas y, dejando la plaza en poder de
Monteverde, se retiraba a la Cabrera.

En medio de tantos desastres como sufria la causa de la independencia,
los generosos donativos de muchos extranjeros, amantes del nuevo orden
de cosas y de la libertad de America, vinieron a fortificar un tanto los
abatidos animos, que recobraron su antigua esperanza viendo como al
mismo tiempo se organizaba un cuerpo de franceses a las ordenes del
coronel Ducayla, y como algunos alemanes e ingleses de distincion, entre
los cuales figuraban Sir Gregor MacGregor empunaban las armas en defensa
de Venezuela.

Miranda formo entonces el plan de estrechar a Monteverde: al intento,
despues de haberse asegurado de la custodia de Puerto-Cabello, poniendo
en esta plaza un oficial de _toda confianza_ asi por su _aptitud_ como
por su _valor y decision hacia la santa causa de la independencia_,
cubrio el punto de los Guayos con un fuerte destacamento que a los pocos
dias, mientras el avanzaba en la linea de las operaciones proyectadas,
fue batido y desbaratado el 8 de Mayo por la deslealtad de algunas
companias que se pasaron al enemigo. En vista de esto volvio atras y se
dispuso a fortificar bien la Cabrera, Guayca y Magdalena para poder
hacer frente a los ataques de Monteverde, quien se disponia a atacarle.

El _hombre de confianza_, el militar experto, el valiente soldado, el
inteligente y decidido patriota que Miranda coloco en el mando de
Puerto-Cabello, aquel que habia merecido este cargo delicado y de cuya
aptitud para el desempeno no podia dudarse un solo instante, no era otro
que el coronel Simon Bolivar, a quien el Generalisimo consideraba como
el oficial mas activo y de mas vasta instruccion de todo su ejercito.

A pesar de los esfuerzos de Miranda, de los auxilios que encontraba, de
alguna que otra accion en que el enemigo era rechazado, no por eso
dejaba de agravarse la causa de la independencia, siendo derrotados sus
patriotas hasta en las llanuras de Caracas, en Calabozo y San Juan de
los Morros, donde el jefe espanol Don Eusebio Antonanzas paso a
cuchillo, sin piedad alguna, no solo a los prisioneros sino tambien a
las mujeres y los ninos.

La autoridad y prestigio del dictador menguaban de dia en dia,
haciendose mas frecuentes las decepciones de sus subordinados; por lo
que, para vigorizar su poder, se rodeo en Maracay de algunas personas
notables pertenecientes a los altos cargos del poder ejecutivo, del
Congreso y del gobierno peculiar de Caracas, y de todas formo una
especie de Consejo Consultor que le auxiliaba en los casos graves y
circunstancias apremiantes o dificiles.

Sin embargo, de nada sirvio que la promulgacion de una _ley marcial_
llamando a las armas a todos los venezolanos, excepto los ordenados _in
sacris_ y unos pocos empleados de la administracion civil, y la de un
decreto ofreciendo la libertad a los esclavos que se alistasen por diez
anos, prometiendo indemnizar a sus amos en mejores circunstancias, le
diesen una superioridad numerica sobre el enemigo; pues habiendo
perdido el punto de Magdalena y las alturas que dominan a Maracay, el
jefe venezolano se encontraba cortado en sus posiciones, viendose
forzado a retirarse y pegar fuego a los ricos depositos de viveres y
municiones que venia formando en aquella poblacion.

Con sus fuerzas, las de Guayca y la Cabrera, se encamino hacia la
Victoria: pero Monteverde, sabedor de este movimiento, se adelanto hasta
San Mateo y le sorprendio, poniendo en desordenada fuga a sus soldados.
Mientras tanto la capital de la republica se encontraba en un estado de
continua alarma, pues los esclavos de Curiepe y otros puntos de la costa
y de los valles orientales, a pretexto de defender los derechos de
Fernando VII, desde el 24 de Junio, en que habian tomado las armas,
andaban cometiendo todo genero de desmanes, tropelias y vejaciones con
el mas feroz vandalismo, y Monteverde avanzaba hacia alli, despues de
haber dejado algunas tropas frente a la Victoria.

En el punto que este movimiento del enemigo tenia lugar, una nueva
decepcion ponia a Bolivar en inminente peligro y con el a la republica.
El ultimo dia de Junio, el oficial de milicias Francisco Fernandez
Vinoni, con alguna tropa, el presidio y varios reos de Estado,
proclamaba a Fernando VII, enarbolando en el castillo de San Felipe de
Puerto-Cabello una bandera roja, y despues de algunas intimaciones
infructuosas rompia el fuego de su artilleria contra la plaza. En tan
critica situacion, y fuera de si con un suceso que tal vez iba a decidir
de la suerte del pais, trato Bolivar sin embargo de sostenerse, y lo
hizo asi durante tres dias; pero al saber que los espanoles de Valencia
se dirigian ya hacia alli y que sus puestos avanzados se pasaban al
enemigo, antes de abandonar Puerto-Cabello quiso tentar fortuna y mando
a su encuentro unos 200 hombres con los coroneles Mires y Jalon. Estos
fueron derrotados en San Esteban y habiendo quedado prisionero el ultimo
con solo siete soldados regreso el primero al lado de Bolivar.

Con 40 hombres que le quedaban, despues de haber capitulado los
habitantes de Puerto-Cabello temiendo la ruina de la poblacion, el digno
jefe trato de defenderse todavia en las afueras desde el Trincheron:
pero el dia 6 no contando sino 8 oficiales a su servicio, se embarco con
ellos en Borburata, arribo a la Guaira y comunico a Miranda desde
Caracas, algunos dias despues, los incidentes de tan lamentable
acontecimiento.

Asi que lo supo el Generalisimo, propuso a Monteverde, que se hallaba en
Valencia, una suspension de hostilidades; pero el general espanol por
toda respuesta se ofrecio a concederle una capitulacion; la cual,
admitida en principio por Miranda, pronto recibio este las condiciones
que, despues de ajustadas, dieron lugar a algunas diferencias. Pero
apremiado por Monteverde las ratifico Miranda el 25 de Julio de aquel
ano, el de 1812, _quedando la Confederacion,_ conforme a las
capitulaciones, asi como el _armamento_ y _demas objetos militares_ en
poder del general espanol _bajo garantia de respeto a las personas,
cualesquiera que hubieren sido su conducta y opiniones durante la
revolucion._

Al dia siguiente las tropas espanolas penetraban en la Victoria, y tres
mas tarde en Caracas, de donde huyeron algunos patriotas con intencion
de embarcarse en la Guaira, y entre los que asi se precipitaban, poco
seguros del cumplimiento de lo estipulado, figuraba tambien el
desgraciado Generalisimo de la efimera Confederacion venezolana.




CAPITULO IV


Bolivar se embarca para Curazao.--Tirios y Troyanos.--Constitucion de
1812.--Complot de varios jovenes patriotas.--Marino y Bermudez.--
Atrocidades de Zuazola.--Sus consecuencias.--Sitio de Maturin.--La
revolucion revive.--Bolivar en Cartagena.--Principia a ejecutar sus
planes.--Paso del Zulia.--Asciende a brigadier.--Penetra en Venezuela.--
La guerra a muerte.--Conquistas.--Proclama.--Nuevos triunfos.--Entrada
de Bolivar en Caracas.



Bolivar, cuyo animo acostumbrado desde la ninez a los grandes reveses y
cuyo amor por la patria no se abatian en ninguna circunstancia, dominado
en la que tan cruelmente pesaba sobre el pueblo venezolano por la idea
de salvarle y de sacudir un dia el pesado yugo que venia a esclavizarle
de nuevo, trato de conservarse, y merced a la buena amistad del espanol
Don Francisco Iturbe, que gozaba de gran favor cerca de Monteverde,
obtuvo un salvoconducto y se embarco en seguida para Curazao.

La terminacion de la campana trajo la desavenencia entre el capitan
general Miyares y Monteverde, que se negaba a reconocer su autoridad en
los paises por el recuperados para la Espana, dando por resultado la
destitucion del primero y la elevacion del pacificador a la dignidad
superior de Venezuela. Entonces, alegando que se conspiraba nuevamente,
apreso a muchos distinguidos americanos. Miranda siguio muchos meses en
los calabozos de Puerto-Cabello, de donde fue trasladado a Cadiz y con
destino al arsenal de la Carraca, que andando el tiempo le vio morir el
dia 14 de Mayo de 1816. Juan Pablo Ayala, Madariaga, Mires y Roscio,
patriotas venerables, fueron tambien remitidos a Espana y encerrados en
seguida en los presidios de Africa.

La Constitucion espanola, jurada en Cadiz por Fernando VII, fue
publicada por Monteverde el 3 de Diciembre y adoptada, cinco dias mas
tarde, por el pueblo y el clero. Pero algunos jovenes patriotas, llenos
de intrepidez y desesperacion, concibieron el proyecto de sorprender,
desembarcando en la Guaira, el destacamento realista que alli estaba y
cuya fuerza consistia en 300 hombres, la mayor parte gueirenos. Eligieron
como jefe al rico margariteno Santiago Marino, quien para el golpe de
mano intentado no contaba sino con el insignificante numero de seis
fusiles. Sin embargo, llegada la ocasion de obrar, la guarnicion del
puerto, abandonando a sus jefes, se unio con los venezolanos.

Pronto las fuerzas de Marino, convenientemente distribuidas entre el,
Bernardo Bermudez y Jose Francisco, derrotaron las tropas de Cerveris y
ocuparon a Maturin, cuya guarnicion huyo tan luego como Bermudez se
presento en sus cercanias. Con no menos rapidez, las fuerzas destacadas
por orden del capitan general al mando de Don Antonio Zuazola batieron a
los patriotas, primero en los Magueyes, y el 16 de Marzo de 1813 en
Aragua. Este jefe no solo fusilo a los prisioneros que hizo, sino que
mostro la mayor inhumanidad mandando matar a inofensivas mujeres, a
venerables ancianos y a inocentes ninos.

Una parte de los derrotados y otros muchos patriota, irritados en vista
del proceder de Zuazola, se refugiaron en Maturin, donde Piar y Azcua
mandaban durante la ausencia de Bermudez, y cuyos jefes lograron
desbaratar con solo 500 hombres, en una salida que hicieron de la plaza,
a 1.500 mandados por Don Lorenzo de la Hoz, rechazando despues a fuerzas
mayores todavia, y poniendo al capitan general en el caso de presentarse
en el teatro de la guerra a dirigir por si mismo las operaciones.

Monteverde, a la vista ya de Maturin con mas de 2.000 hombres, intimo la
rendicion de la plaza en el termino de dos horas, so pena, en caso
contrario, de entregarla al furor de sus soldados. La contestacion fue:
"_Que el pueblo de Maturin estaba resuelto a perecer en defensa de las
libertades patrias_." Entonces tuvo lugar un sostenido y encarnizado
combate por ambas partes, retirandose al fin los espanoles con perdida
de 500 hombres muertos en el campo de batalla, entre los que habia 27
oficiales, y abandonando Monteverde al enemigo cinco canones, muchas
armas y pertrechos, su propio equipaje y mas de 6.000 pesos de plata.

Este memorable hecho de armas tenia lugar el 25 de Mayo; y desde esta
fecha la revolucion cobraba nueva vida. Entre tanto el general San
Martin adelantaba tambien en la causa de la independencia en
Buenos-Aires, y todo parecia anunciar dias de bonanza para la America.
El abatido espiritu publico volvia a levantarse, saliendo como del
estupor de un terrible sueno a la realidad amable de la vida, cuando el
leal Bolivar, a quien el gobierno de Espana habia confiscado los bienes,
que eran cuantiosos, con anterioridad a los ultimos sucesos referidos,
se presentaba en Cartagena en los primeros dias de Octubre de 1812,
decidido a inmolar su existencia en aras de la patria por su libertad y
engrandecimiento. Venia acompanado de los hermanos Miguel, de Manuel
Cortes Campomanes, de Fernando Carabano, de Jose Felix Ribas y de varios
distinguidos oficiales.

Pages:
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7
Copyright (c) 2007. topboookz.com. All rights reserved.